¡Bienvenid@s a tod@s!

Bienvenidos, amigas y amigos que buscan caminos en la Teología... este blog propondrá opiniones, y métodos teológicos desde diversos enfoques carismas y experiencias particulares que podrían iluminar nuestro trabajo teológico. Estas reflexiones provienen de jóvenes religios@s y laicos que se encuentran en camino de formación, en estudios en el Instituto Superior de Estudios Teológicos "Juan XXIII" de Lima, Perú.

Te agradeceríamos tus comentarios y opiniones

En el Corazón de María

Mg. César Palomino Castro (docente)

jueves, 9 de junio de 2011

LA INTERIORIDAD COMO CAMINO HACIA LA VERDAD (SAN AGUSTÍN)

Hemos visto por conveniente trabajar este apartado, puesto que es, accecible con los planteamientos que se sugieren al desarrollar uno de los métodos tratados en clase. “medieval” Para centrarse en su comprensión, antes, presetamos una especie de biografía del autor y de los hechos más resaltantes que le llevaron a tratar este tema de la Inmterioridad en su famoso libro las “Confesiones”. A continuación detallamos todos los prototipos de nuestra investigación, acomodándolo mejor a nuestros tiempos.

Nació en Tagaste (norte de África, actual Túnez) el 13 de noviembre del 354. Era un inquieto niño debido a su capacidad intelectual. Después de un largo tiempo de vida logró convertirse al cristianismo; pasó por distintas sectas religiosas, en especial por el maniqueísmo, quienes consideraban que Cristo era el gran iluminador que llevaba a los hombres al conocimiento de sí mismos. San Agustín se convirtió al cristianismo de la Iglesia Católica después de haber conocido, a través de San Ambrosio (obispo de Milán), un interpretación más clara del Antiguo Testamento en correspondencia de lo que profundamente buscaba, se hacía transparente la Biblia de Israel a la Luz de Cristo y así visible la sabiduría que tanto anelaba.

Después de convertirse fue nombrado sacerdote y luego obispo de Tagaste. Murió el 28 de agosto del año 430. Pero también vale resaltar que durante su vida escribió una vasta composición de obras literarias, espirituales, autobiográficas, teológicas, dogmáticas, exegéticas, etc. Entre otras se destaca su principal obra autobiográfica “Confesiones”, en ella están sus datos r¡personales con la finalidad de explicar el poder de la gracia frente a la miseria humana.

Por nuestra parte tenemos el objetivo de trabajar un texto de las “Confesiones” el mismo que está citado en el libro pedagogía de San Agustín cuyo autor es José Antonio Galindo, OAR; con el tema específico es “la interioridad como camino hacia la verdad”. Este tema, San Agustín lo resume y , lo explica con esta frase tan sabia:

“No quieras derramarte fuera, entra dentro de ti mismo, porque en el hombre interior habita la verdad; y si hallares que tu naturaleza es mudable, trasciéndete a ti mismo”.

Para hablar de la interioridad, San Agustín, primero ha tenido de experimentarlo y luego considerarlo como camino hacia la verdad. Él parte de su propia experiencia y se dirige con toda sinceridad a los que buscan la verdadera Verdad. En este escrito el autor emplea un lenguaje retórico, metafórico y filosófico. Es decir que expresa su pensamiento después de haberse convertido al cristianismo. En su contenido hace énfasis a la situación interior del hombre que quiere descubrirse asimismo y por ende a Dios, máxima Verdad. Valga la redundancia que él en su interioridad experimenta el camino perfecto para encontrar la verdad plena ya mencionada, una verdad que habita en la interioridad de cada hombre de la humanidad.


En un contexto donde la gente buscaba la felicidad en los placeres del mundo: ya sea en las riquezas, en el poder o sabiduría, y al no sentirse satisfechas con lo que recibían de la sociedad inmediata debido a que faltaba algo trascendental que diera mayor sentido a sus vidas, Agustín buscó las formas de cómo salir de este laberinto de aparentes y superfluas felicidades. Lleno de inquietud y aferrado a conocer la verdad, continuaba buscándola en otros medios, especialmente en lo profundo de sus reflexiones concretamente por saber quién es él.

A partir de esta experiencia “el Águila de Hipona” logró reconocer un verdadero camino que nos lleve a encontrar la verdad. Por eso él dice “…no quieras derramarte fuera…” para enfatizar que nuestra preocupación mayor debe ser nuestra interioridad o la búsqueda de valores que den consistencia a nuestras vivencias.

A la luz de nuestros días podemos interpretar que la interioridad es uno de los valores que más se destaca en la personalidad humana y cristiana de san Agustín. Es considerado como uno de los valores evangélicos del ser y del vivir del ser humano ya sea como cristiano y como consagrado a Dios en la Iglesia. es un valor antropológico, porque no solo puede ser vivido por los religiosos, sino también por los fieles cristianos y hasta por los no creyentes. San Agustín al decir “…entra de ti mismo…” claro está que nos invita conocernos, a meditar y sacar conclusiones de nuestro propio ser, en aquello que nos identifica como tal. Cuando el hombre logra este objetivo conocerse ya es señal que ha encontrado un tesoro en su corazón, la verdadera Verdad, Cristo.

GRUPO: PASSIO AGUSTINUS

¿POR QUÉ BAUTIZAR A LOS NIÑOS PEQUEÑOS, SI LA BIBLIA DICE QUE CRISTO SE BAUTIZÓ A LOS 30 AÑOS?

RAZONES:

Existe división entre el pueblo de Dios en cuanto a si los niños pequeños, creyentes o no de la persona de Cristo deben o no deben ser bautizados en o con agua. Ambos lados católicos y otras denominaciones, sostienen sus pensamientos y conclusiones respecto a este punto. El bautismo de niños entre los Cristianos Evangélicos es menos conocido y a menudo muy mal entendido por los que se oponen a ella.

Consideramos que es necesaria profundizar este tema, no solo sobre el sacramento del bautismo en sí, sobretodo, en relación a los niños, ya que son preguntas que frecuentemente aparecen en nuestros hermanos de otras confesiones que no comparten la nuestra. Es como dar respuestas claras y objetivas sobre este tema, ayudando a clarificar las dudas que rodean a la gente con la cual trabajamos.

OPOSICIONES:

Las principales discusiones, que impiden a los niños acceder al bautismo son los siguientes:

1. Los cristianos de trasfondo Bautista, los adventistas y algunas otras denominaciones no practican el bautismo de niños. Ellos entienden que el bautismo en agua debe ser administrado basado solamente en la confesión de verdadera fe en Cristo, y es lo que se denomina "bautismo de creyentes adultos".

2. En vez de ser bautizados, los niños de los creyentes son 'presentados' ante Dios en una ceremonia donde el padre y la madre se comprometen frente a los testigos, a discipular la criatura en el camino de la fe pero serán bautizados cuando al crecer lleguen a una “edad de responsabilidad”, cuando puedan “discernir” entre el bien y el mal y decidan por sí mismos tomar el bautismo en agua como confesión de fe personal.

3. La fe es necesaria para el Bautismo, los niños no pueden hacer un acto de fe, según Marcos 16,16 «El que crea y se bautice, se salvará»; los niños todavía no tienen consciencia.

4. Los niños no necesitan Bautismo porque ellos son inocentes y no tienen pecado.

Dice San Pedro (Hch 2, 38): «Háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados». Como los niños pequeños no tienen conciencia, tampoco tienen pecado, así que no tendrían necesidad de arrepentirse de nada y no requerirían bautizarse.

5. No es bueno imponer a los niños una fe que ellos no han escogido.

6. Jesucristo se bautizó de grande y se bautizó en el río.

7. ¿Y qué hay de los niños que mueren sin Bautismo?

8. La Biblia no lo ordena ni se practicó al principio

En ninguna parte de la Biblia se ordena que haya que bautizar a los niños, dicen los opositores a esta práctica. Pero más bien hay que preguntarles a ellos: ¿Dónde dice la Biblia que esté prohibido bautizar a los niños?

ANALISIS:

· Jesucristo lo dijo claramente a Nicodemo: "Quien no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios" Juan 3, 5. Jesucristo no excluye a nadie, todos necesitan del Bautismo. "Lo nacido de la carne, es carne, lo nacido del Espíritu, es espíritu". Si un niño no está bautizado no es nacido del Espíritu.

· Los niños en la Antigua Alianza no esperaban a ser adultos para incorporarse al pueblo de Dios, sino que eran circuncidados al octavo día. Lee: Hechos 7, 8. El Bautismo sustituye a la circuncisión, por eso los primeros cristianos bautizaban a los niños.

· Catecismo de la Iglesia nos dice en el numeral, 1213 El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión.

· San Gregorio Nacianceno desde su sabiduría nos enseña que: 'Enterrémonos con Cristo por el Bautismo, para resucitar con él; descendamos con él para ser ascendidos con él; ascendamos con él para ser glorificados con él'.

· San Hilario de Poitiers 'Todo lo que aconteció en Cristo nos enseña que después del baño de agua, el Espíritu Santo desciende sobre nosotros desde lo alto del cielo y que, adoptados por la Voz del Padre, llegamos a ser hijos de Dios'.

· San Pablo opone a la universalidad del pecado, la universalidad de la salvación en Cristo: "Por un sólo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, pues todos pecaron." Romanos 5, 12 Si todos sufren la derrota del pecado, entonces, todos necesitan el baño que nos lava del pecado: el bautizo.

No solo deben ser bautizados los que profesan personalmente fe en Cristo y sumisión a él, (Mc. 6,15, 16; Hch. 7,37), sino también los niños cuyos padres son creyentes o a lo menos uno de ellos lo es, (Gen. 17,9; Gal. 3,9-14; Rom. 4,11-12; I Cor. 7,14; Mt. 28,19; Mc. 10,13-16; Lc. 18,15).

“En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados”. Col. 2, 11

· Además enseña san Pedro: «Conviértanse y háganse bautizar y así recibirán el don del Espíritu Santo.

· David en el salmo 50 va decir: "Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre..." Si el bebé, desde el seno de su madre, no es culpable, pero nace en la culpa, necesita del agua del "Bautismo para el perdón de los pecados".

· En algunas Cartas del apóstol Pablo va mencionar que fue bautizada también la familia, pues ciertamente en la familia había niños pequeños. La fe de los padres bastaban para que los hijos fueran bautizados: Silas y Pablo le dijeron al carcelero de Filipos: «Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia» Hch. 16, 31; y «recibió el bautismo él y todos los suyos» Hch. 16, 33. Lidia fue bautizada con toda su familia. Pablo bautizó a toda la familia de Estéfanas, 1Co 1, 16, Crispo, jefe de una sinagoga, fue bautizado «con toda su casa» Hech 18, 8. El uso de la frase "toda su casa" podría indicar que de haber niños menores en la casa, ellos también fueron incluidos. Por lo tanto, tales hijos menores deben ser necesariamente y obligatoriamente incluidos en ese bautismo familiar. Queda entonces demostrar que en todas las casas donde se bautizaron "toda la casa", ¿no había niños menores de edad? y esa tarea es muy difícil sino imposible de hacer. La fe del padre (o madre) de familia era suficiente para asegurar la salvación a "toda su casa" como vemos en el caso del carcelero. La ausencia de mandamientos a los padres que bauticen sus hijos cuando cumplan con ciertos requisitos, favorece también a los que bautizan menores, aunque es justo mencionar que tampoco hay mandamiento para que los padres bauticen a los bebés que nazcan después de su conversión,

Si la administración del bautismo solo a adultos (o hijos con capacidad) es algo nuevo en la historia, se esperaría que tales instrucciones fuesen incluidas; pero si lo que se sigue es algo establecido en el Antiguo Testamento, que el 'sello' o 'símbolo' de la justicia de la fe es administrado a los hijos que nacen a posteridad, entonces el mandamiento no serían necesarios y por lo tanto no se hallan en la instrucción apostólica del apostol.

· Policarpo (69-155), un discípulo del Apóstol Juan, fue bautizado de bebé (infante)…. Justino Mártir (100-166) de la próxima generación, declara cerca del año 150 DC, “Muchos, tanto hombres como mujeres, quienes han sido discípulos de Cristo desde su niñez, se mantienen puros a la edad de sesenta y setenta años “(Apología 1:15), Además, en su Dialogo con Trifo el Judío, Justino Mártir declara que el bautismo es la circuncisión del Nuevo Testamento

El bautismo es la promesa todos, para los padres y los hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Mensaje dado por el ángel a Cornelio en cuanto a la salvación "para el y toda su casa" por medio del mensaje de Pedro.

SINTESIS:

En todas las fuentes trabajadas anteriormente nos damos cuenta de que hay una gran preocupación por mostrarnos sobre la necesidad de que también los niños tienen esa necesidad de recibir el sacramento del bautismo. Jesús mismo nos lo dijo "Quien no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios" Juan 3, 5. Jesucristo no excluye a nadie, todos necesitan del Bautismo. Si un niño no está bautizado no es nacido del Espíritu. Y cuando Jesús manda a sus discípulos a bautizar a todas las naciones también los niños están incluidos, además de que los niños fueron los preferidos de Jesús Él mismo dijo dejen que los niños vengan a mí.

Y es interesante si volvemos la nuestra mirada a la Antigua Alianza también veremos claramente de cómo los niños no esperaban a ser adultos para incorporarse al pueblo de Dios, sino que eran circuncidados al octavo día. Pues el Bautismo sustituye a la circuncisión, por eso los primeros cristianos bautizaban a los niños.

También el catecismo de la Iglesia nos deja en claro el santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión.

Y también ha sido la preocupación de los padres de la Iglesia en aclararnos sobre la importancia del bautismo de niños y sobre la necesidad, y el derecho que también tienen los niños pequeños de ser admitidos en la Iglesia como hijos de Dios.

David en el salmo 50 va decir: "Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre..." Si el bebé, desde el seno de su madre, no es culpable, pero nace en la culpa, necesita del agua del "Bautismo para el perdón de los pecados".

San Pablo en sus cartas nos ha dejado varios testimonios sobre el bautizo de niños la fe de los padres bastaban para que los hijos fueran bautizados. La fe del padre (o madre) de familia era suficiente para asegurar la salvación a "toda su casa" como vemos en el caso del carcelero. La administración del bautismo solo a adultos (o hijos con capacidad) es algo nuevo en la historia. Como podemos de ver el bautizo es para todos empezando por los niños pequeños porque es un derecho de Dios para con todos de recibir la gracia de Dios y vivir en su gracia.

RESPUESTA CRÍTICA:

Es verdad que Cristo se bautizó a los 30 años, pero recordemos que el bautizo que Él recibió fue el Bautismo de Juan, que era un bautismo de penitencia, de arrepentimiento y de disposición para aceptar la próxima venida del Mesías, no era el bautizo instituido por nuestro Señor; en cambio, nosotros recibimos el Bautismo de Cristo, en fuego y Espíritu. Por eso somos "cristianos" y no "bautistas". Y por eso los católicos bautizamos no como el Bautista lo hacía, sino como Cristo manda: "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". El bautismo de Cristo borra realmente el pecado original. Por el bautismo, el cristiano se asimila sacramentalmente a Jesús que anticipa en su bautismo su muerte y su resurrección: debe entrar en este misterio de rebajamiento humilde y de arrepentimiento, descender al agua con Jesús, para subir con él, renacer del agua y del Espíritu para convertirse, en el Hijo, en hijo amado del Padre y 'vivir una vida nueva' (Rm 6,4). Por tanto en ninguna parte de la Biblia dice que los niños no deben ser bautizados al contrario Jesús tuvo predilección por los niños pequeños. Los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo. Sería un error muy grave que los padres dejasen al niño sin religión, sería lo mismo que dejarlo sin rumbo en la vida. Los buenos padres de familia siempre desean comunicar a sus hijos los grandes valores de la vida. Ahora bien, la fe cristiana de una familia es, sin duda, un don divino y lo más normal es que los padres deseen comunicar este don a sus hijos. ¿Por qué, entonces, privar a los niños de este bien? Un niño sin ninguna educación en la fe de sus padres, parte sin rumbo durante los primeros años de su vida y difícilmente encontrará el camino para crecer en la verdadera libertad hacia una decisión personal.

RESPUESTAS A LAS OPOSICIONES:

1. El bautismo es la mano de Dios por medio de la cual Dios nos ofrece y da estas cosas maravillosas. Así el bautismo es el medio por el cual el Espíritu Santo hace nuestras todas estas bendiciones. El bautismo luego es también un medio de gracia, por el cual el Espíritu Santo nos hace participar de los beneficios de su gracia. 1 Corintios 6:11.

2. Cuando el Señor Jesucristo manda que debemos bautizar a todas las naciones, ciertamente no excluye a los niños, más bien los incluye, porque también ellos pertenecen a “todas las naciones.”

3. Quienes así hablan olvidan otros pasajes de la Biblia. Por ejemplo, Mateo 28, 19-20: «Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos.... y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado». Aquí los pasos para convertirse en discípulo de Cristo son primero el Bautismo y después la enseñanza. En el caso de los infantes, esto es lo que procede, mientras que en el caso de quienes han alcanzado ya un cierto nivel de conciencia habrá que aplicar lo estipulado en Marcos 16, 16. Por eso la Iglesia nunca bautiza a adultos o a niños en edad de discernir sin que pasen antes por un catecumenado.

4. Quien niega que los niños nacen sin pecado contradice la enseñanza divina. Si bien los bebés no tienen un pecado personal, sí heredan desde su concepción el pecado, la culpa de Adán.

5. La fe ni es "escogida", ni es "impuesta" sino que es don y gracia de Dios. Si el Bautismo confiere a los hijos el bien sublime de la gracia divina, sólo unos padres ignorantes o incrédulos podrán negar a sus hijos este don. Pero además, ¿quién eres tú para negar a Jesucristo el derecho legítimo sobre aquel por quien Él murió y resucitó?

6. Cristo recibió el Bautismo de Juan, que era un bautismo de penitencia, nosotros en cambio, recibimos el Bautismo de Cristo, en fuego y Espíritu. Por eso somos "cristianos" y no "bautistas". Y por eso los católicos bautizamos no como el Bautista lo hacía, sino como Cristo manda: "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". Lee: Mateo 28, 19.

7. "La Iglesia los confía a la misericordia de Dios que quiere que todos los hombres se salven" (1Timoteo 2, 4) y a la ternura de Jesús con los niños, que le hizo decir: "Dejad que los niños se acerquen a mí, y no se lo impidáis" (Marcos 10, 14). Esto nos permite confiar en que hay un camino de salvación para los niños que mueren sin el Bautismo. Por esto es más apremiante aún la llamada de la Iglesia a no impedir que los niños vengan a Cristo por el don del Bautismo. (CIC n. 1261).

8. De hecho, Cristo ordena no impedir que los niños se acerquen a Él: «Dejen que los niños vengan a Mí, y no se lo impidan» (Mt 19,14). Éstas son palabras de Jesús: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios» (Jn 3, 5). Cristo nunca dice que se haga una excepción en el caso de los infantes.

En la Antigua Alianza no se esperaban a que los niños varones fueran adultos para incorporarlos al pueblo de Dios, sino que eran circuncidados al octavo día de nacidos

El ser hechos discípulos desde la niñez es considerado que tales fueron primeramente bautizados y luego en su crecimiento fueron instruidos en la fe Cristiana siguiendo el orden del mandamiento dado por Jesús en Mateo 28:19-20 "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado". La orden de "haced discípulos" es vista en dos etapas (1) Primero "bautizándolos" - comenzando por ser bautizados en agua (2) y segundo "enseñándoles" - el discipulado por medio de la enseñanza.

GRUPO: CAMINANTES

Carta de Ignacio a Policarpo

Ignacio, obispo de Antioquía, uno de los padres apostólicos de la Iglesia. Fue condenado a ser devorado por bestias salvajes en Roma.


En su viaje desde Antioquía hacia Roma, donde tendría lugar su ejecución, escribió siete epístolas. Cinco de ellas dirigidas a las comunidades cristianas, las otras dos tenían por destinatarios a Policarpo, obispo de Esmirna, y a la comunidad cristiana de su destino, Roma.

Estas cartas constituyen una importante fuente de información para conocer las creencias y organización de la Iglesia cristiana primitiva. Las escribió como advertencias contra las doctrinas heréticas, también proporcionan un claro retrato de la organización de la Iglesia como comunidad de fieles reunida en torno a la dirección de un obispo, asistido por presbíteros y diáconos.

La carta de Ignacio a Policarpo es la que trataremos en esta lectio. El obispo desde la realidad social y religiosa que vive escribe de una manera sencilla y humilde a Policarpo, exhortando al cumplimiento de una serie de normas cristianas. Da a conocer algo que está a la vista, algo que se vive en los diferentes lugares donde hay cristianos. No olvida la imagen de tantos que se comportan como verdaderos hijos de Dios. Este será el punto de partida del escrito, escribe a alguien que puede dirigir a una comunidad y que es capaz de orientar desde estas reglas de vida.

La acción de guiar no es fácil, no se duda que Ignacio pensó en Policarpo admirando su grandeza de obispo. El fin de tal trabajo es la dirección de los hombres a la salvación, la unidad es básica para caminar, pero para poder caminar es necesaria la sabiduría, la cual dirige a la persona y le ayuda a ser prudente. Llama a la práctica del amor tal como lo hizo Cristo, esta práctica será la garantía de las obras y acciones del ser humano.

Muchas serían las opiniones que cuestionan nuestro ser y actuar en la sociedad. Mencionamos algunas que nos ayudarán en el hoy de nuestra iglesia:

• Pertenecer a un grupo religioso determinado implica o exige un modelo de imagen a seguir, Cristo sin duda es la imagen para nuestro ser en el hoy de la sociedad, esta que camina en la oscuridad y que busca sin descanso esa luz de la presencia de Dios en la vida de otros.

• Se dice que todos estamos llamados a la santidad, esta nos lleva a la salvación. No es algo que pertenece a unos cuantos, sino que es universal. La buena dirección de la vida es la base que nos llevará a ganar “La gloria de Dios”.

• La unidad no solo se tiene que dar en una iglesia o en un país determinado, sino que es actividad para todos, la unidad en la iglesia llevará a la unidad de las familias y la unidad en las familias nos conducirá a la unidad de una nación.(obrad, luchad, sufrid, corred juntos)

• Todo actuar tiene como base el amor, este lo vemos en la persona de Jesús. Él nos llama a imitarle, sin perder de vista al otro que lucha y camina junto a mí.(Corrección fraterna)

LOS POBRES DE DIOS

Está la tradición al mismo nivel de las Escrituras Sagradas como fuente de la Revelación en la vida práctica de la Iglesia?

Nos hacemos esta pregunta por el hecho de que los fieles en su propia o compartida vida en la fe, recurren constantemente a las Sagradas Escrituras como una norma que rija sus vidas y les enseñe a vivir como cristianos auténticos, ejemplos vivos del propio Jesucristo, pero no toman en cuenta muchas veces, que hay una tradición viva en la Iglesia antes de que se Escribieran parte de las Sagradas Escrituras (N.T.) y sobre todo relacionadas al propio Evangelio (Jesucristo). Tal vez porque en la historia se ha dado más énfasis en la enseñanza de la Palabra de Dios (conocida como la Biblia), y porque muchos han cuestionado el proceder dentro del Magisterio de la Iglesia y en la propia Tradición legada por Cristo a sus Apóstoles y sucesores (Tradición Apostólica).

Objeciones: Empezaremos hablando sobre algunas personas que negaron el legado de Cristo dado a los Apóstoles y estos a su vez a sus sucesores (Obispos y presbíteros…):

1. Martín Lutero : Fue un gran teólogo en el Siglo XVI, Fraile de la Orden de los Agustinos Recoletos o reformados, de la Orden de San Agustín, un Padre de la Iglesia del Siglo IV. Lutero nació en un tiempo que se caracterizaba por la confusión y el oscurantismo, época de descontentos e incertidumbres para los hombres, sobre todo para aquellos hombres que tenían mucha fe. Él conoció el efecto desastroso de la venta de las Indulgencias (perdones concedidos por la Iglesia a causa de los pecados), indignado por ello se sintió motivado a escribir sus “95 Tesis”.

En sus Tesis Lutero no sólo ataca las indulgencias, sino a aquellos quienes las concedían, el Magisterio de la Iglesia, negando la tradición de la misma y el propio valor que tenía como legado dejado por el mismo Cristo a sus Apóstoles. Él niega la institución divina del primado (lo considera una institución humana); rechaza todo Magisterio de la Iglesia y su inefabilidad, quedando únicamente para él la Biblia (llamada la doctrina de la sola fe), como una única fuente de la Revelación es decir de lo Trasmitido por Dios y Jesucristo.

2. Los Protestantes: A raíz de lo acontecido por Lutero en el Siglo XVI muchos otros hombres, entre ellos teólogos de renombre, se sumaron a la causa de Martín L; como Juan Calvino , teólogo francés que también niega la Autoridad de la Iglesia de Roma en la Cátedra de Pedro; Ulrico Zuinglio , fundador de la Iglesia reformada Suiza, también niega la Cátedra de Pedro y sólo se limita enseñar el Evangelio desde las Sagradas Escrituras (biblia). Para ello la Biblia fue traducida a Lengua vernácula, para ser leída y enseñada por el pueblo (fieles cristianos).


En Cambio hablar del Magisterio es hablar de la Cátedra de Pedro y el legado de Cristo dado a la Cabeza de la Iglesia en su ausencia (Mt 16,18-19), para que la rija y la gobierne bajo la guía de su Espíritu (Mt 28, 18-20), el Espíritu Santo.

Solución: La Dei Verbum nos enseña en su nº 8 que en la Sagrada Escritura está de forma especial lo predicado por los apóstoles, y debía conservarse por una sucesión en el tiempo, por esto lo que ellos recibieron lo comunicaron y esto les sirvió para corregir a los fieles, para conservar las tradiciones que han aprendido. En esta tradición de los apóstoles está todo lo necesario para que el pueblo de Dios viva santamente y crezca en la fe; por eso en su doctrina, en su vida, y en su culto conmemora y comunica a todas las generaciones lo que es su fe.

Mencionar la Tradición de los Apóstoles es pronunciar a la Tradición viva de la Iglesia; “la Iglesia que recibe esta predicación y esta fe (de los apóstoles), a pesar de estar diseminada en el mundo entero, la guarda con cuidado, como si habitase en una casa única; cree igualmente a todo esto, como quien tiene una sola alma y un mismo corazón; y predica todo esto con una sola voz, y así lo enseña y trasmite como si tuviese una sola boca”.

Esto lo reafirma la Dei Verbum: “Tanto la Escritura como la Tradición proceden de una misma revelación y a la vez apuntan a un mismo fin, por eso están unidos y compenetrados. Por eso la Iglesia no obtiene su certeza de las cosas reveladas sólo de las Sagradas Escrituras y ambas deben ser veneradas con la misma piedad” . Y lo deja sentado en su Nº 10: “Ambas constituyen un solo depósito de la Palabra de Dios y el encargo de interpretarla de manera adecuada y auténtica le compete al Magisterio vivo de la Iglesia, y lo hacen ejerciendo la autoridad en nombre de Jesús” .

El Concilio ecuménico de Trento selló el canon Bíblico y dejó sentado la autoridad del Magisterio para interpretarla. Vaticano II ratifica exponiendo: “El Magisterio no se ubica por encima de la Palabra de Dios sino que enseña lo que se ha transmitido y sirve a ella oyéndola con piedad, cuidándola con exactitud y la expone con fidelidad y de este depósito de la fe saca lo que se tiene que creer como la revelación divina. La Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio según la voluntad de Dios están unidos de tal manera que no tiene consistencia uno sin el otro”.

Respuesta a las Objeciones:

Respuesta 1: Martín Lutero olvida que en la propia escritura; el Señor Jesús le deja la potestad a Pedro de gobernar (Mt 16, 18); y le da toda autoridad sobre la misma (Mt 16, 19); entonces si Lutero niega la Tradición Apostólica, como Tradición viva de la Iglesia y niega las la propia tradición olvidando que todo lo vivido intentó plasmarse por escrito y sólo una parte fue redactado en las Sagradas Escrituras, se está contradiciendo porque olvida esta cita bíblica y por ello este mandato.

San Cipriano nos dirá al respecto: “El Señor habla a San Pedro y le dice: “Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella…” Y aunque a todos los apóstoles confiere igual potestad después de su resurrección y les dice: “Así como me envió el Padre, también os envío a vosotros. Recibid el Espíritu Santo. Si a alguno perdonareis los pecados, le serán perdonados; si alguno se los retuviereis, le serán retenidos”, sin embargo, para manifestar la unidad estableció una cátedra, y con su autoridad dispuso que el origen de esta unidad empezase por uno. Cierto que lo mismo eran los demás Apóstoles que Pedro, adornados con la misma participación de honor y potestad, pero el principio dimana de la unidad. A Pedro se le da el primado, para que se manifieste que es una la Iglesia de Cristo…El que no tiene esta unidad de la Iglesia ¿cree tener fe?.. El que se opone y resiste a la Iglesia, ¿Tiene la confianza de encontrarse dentro de la Iglesia?



Respuesta 2: A los Protestantes les respondemos lo mismo; esto no vino sólo con el Nuevo testamento lo de dar autoridad y reconocer sucesores, esto viene desde el antiguo testamento; lo dirá por ello San Clemente (Sucesor en la Cátedra de Pedro) : “Los apóstoles nos evangelizaron de parte del Señor Jesucristo y Jesucristo fue enviado de parte de Dios. Así pues, Cristo viene de Dios, y los apóstoles de Cristo. Una y otra cosa se hizo ordenadamente por designio de Dios. Los apóstoles, después de haber sido plenamente instruidos, con la seguridad que les daba la resurrección de nuestro Señor Jesucristo y creyendo en la palabra de Dios, salieron, llenos de la certidumbre que les infundió el Espíritu Santo, a dar la alegre noticia de que el reino de Dios estaba para llegar. Y así, según que pregonaban por lugares y ciudades la buena nueva y bautizaban a los que aceptaban el designio de Dios, iban estableciendo a los que eran como primeros frutos de ellos, una vez probados en el Espíritu, como obispos y diáconos de los que habían de creer. Y esto no era cosa nueva, pues ya desde mucho tiempo atrás se había escrito acerca de los obispos y diáconos. En efecto, la Escritura dice en cierto lugar: «estableceré a sus obispos (episkopoi) en justicia, y a sus diáconos (diakonoi) en la fe» (Is 60, 17) ss”.

Y frente a las dudas de si procedía de institución divina, el cual no era aceptada, San Clemente responderá: Los Apóstoles nos anunciaron el Evangelio de parte del Señor Jesucristo; Jesucristo fue enviado de parte de Dios. Así pues, Cristo de parte de Dios, y los Apóstoles de parte de Cristo. Los dos envíos sucedieron ordenadamente conforme a la Voluntad divina. Por tanto, después de recibir el mandato, plenamente convencidos por la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y confiados en la Palabra de Dios, con la certeza del Espíritu Santo, partieron para anunciar que el Reino de Dios iba a llegar. Consiguientemente, predicando por comarcas y ciudades establecían sus primicias, después de haberlos probado por el Espíritu, para que fueran obispos y diáconos de los que iban a creer (...). Y nuestros Apóstoles conocieron por medio de Nuestro Señor Jesucristo que habría discordias sobre el nombre del obispo. Puesto que por esta causa tuvieron un perfecto conocimiento establecieron a los ya mencionados y después dieron norma para que, si morían, otros hombres probados recibiesen en sucesión su ministerio.
 
Los guardianes legendarios